Breve catálogo de insectos y otros seres menudos


LASTURA ED. (2017) Colección Alcalima (poesía)

“El elemento común que enhebra las piezas de este catálogo de seres dañados, este ábaco maltrecho, es la negación y la ceguera, la condena a muerte prematura –que no implica necesariamente el aniquilamiento físico–; pero sí la tala indiscriminada de todo lo frágil, bello e ileso que mora en el corazón de un niño: esa nieve blanda y nunca antes pisada.” (Laura Giordani, fragmento del prólogo).


Reseña de José Mª Gómez y Flores para la presentación en el Aula de la Palabra.

Un verdadero privilegio el de poder presentar en el Aula de la Palabra de la A.C. Norbanova, junto a su autor, el libro "Breve catálogo de insectos y otros seres menudos", que el poeta José Manuel Vivas estrenaba tras su reciente publicación por la editorial Lastura. Se reproduce a continuación la reseña íntegra del poemario, elaborada expresamente para tal evento... [Leer]



Alhaji (Niño soldado)

 

Abundan grillos en sus manos

con ese cántico de animal oscuro,

de insecto invisible.

 

Noche tras noche su gemir regresa

entre los dedos con un leve movimiento

de rabia y uñas sucias,

un baile de silencios en su garganta,

la sal de sus ojos, que ahora son dos aves sin vuelo,

en este cauce habitado de savias y penumbras.

 

Laten grillos en sus manos

buscando en la herida su camino último,

el rastro de la sangre coagulada,

los pasos que la venganza dispone,

el camino de barro y huellas profundas

que en la noche se demoran,

y entre el fuego y el disparo olvidar el miedo,

inundar los oídos de sordos murmullos,

confundir lágrimas con un río que se pierde,

con la corriente gris de su caudal de barro,

de las orillas donde amanecen cadáveres

y aldeas en escombro,

cuerpos de mujeres con una fuente de lava

en las sienes y un niño robado de sus entrañas.

 

Cantan grillos en sus manos

y en su garganta danzan insectos fieros,

viejos monstruos sin memoria,

una serpiente de mortales colores

rodea su cintura y lo empuja

selva adentro,

hasta las cavernas donde las arañas

preparan su tela con esmero y su aguijón

con una liturgia cruel y calculada.

 

Quema el machete en sus manos

y huyen los grillos carne adentro,

invadiendo de oscura bilis

la vejiga, de dolor su vientre

y de lodo sus piernas.

 

Asciende por sus brazos esta locura

para anidar en los hombros como un fusil.

Cáncer que atraviesa los huesos sin piedad

ni misericordia,

alimaña de cretinas intenciones que todo devora

y a todo engendra dolor y desesperanza.

 

Abundan grillos en sus manos

y en su piel renace un árbol vertiginoso,

la huella de un bosque aniquilado.